Tras intensos meses de trabajo para todos los que han elaborado carrozas, disfraces y animaciones, llegó el día grande, un tanto deslucido por la lluvia, aunque el desfile estaba este año muy logrado. Se notó la dedicación y que con cada año, esta celebración gana adeptos en la parroquia.
Así y todo, la organización fue un poco caótica, puesto que no se cortó el tráfico ya que se permitió la circulación por un carril en todo el desfile y con ello las comparsas no lucieron como podían haberlo hecho.
Desde nuestra página virtual queremos felicitar a todos los que colaboraron con este querido “funeral” y animar a que el año próximo sea aún mejor, y a ver si conseguimos que se corte la calle y el desfile luzca como se merece.



